viernes, 21 de septiembre de 2007

ACTIVIDAD EN CIPAS

PORTAFOLIO DE ESCRITOS



El tema fundamental de los escritos del portafolio es la lectura y la escritura, sus concepciones, problemas, métodos, estrategias, prácticas, críticas, y formas de evaluación de este acto creativo. La primera parte del portafolio debe contener un mínimo de 5 escritos, entre los cuales pueden estar: una entrevista, un resumen, un comentario, un informe, una carta, una columna de opinión, un artículo periodístico, un ensayo, una crónica, una reflexión, un cuadro comparativo, textos literarios (poesía o narración), una biografía, una noticia, una historieta, un guión, un instructivo, una conferencia, un discurso, una ponencia, entre otros. Recuerden todos los escritos deben ser sobre aspectos relacionados con los conceptos de lectura y escritura, apoyarse en las lecturas complementarias y contenidos del módulo. Para documentar el procedimiento de elaboración y las partes de los escritos es recomendable hacer algunas consultas sobre las tipologías textuales en Internet.



La segunda parte del portafolio debe contener una selección de cinco de los talleres y/o ejercicios propuestos en las unidades el módulo. Cada trabajo debe contener una valoración por parte de los compañeros del Cipas y las respectivas correcciones cuando sean necesarias. El portafolio debe tener: portada, tabla de contenido, introducción, desarrollo y conclusiones. Este trabajo no se publica en el blogger.

21 años de construccion por alberto espinosa

21 AÑOS DE CONSTRUCCIÓN

Color rosa

Nací en Valledupar el 9 de junio de 1986, sin ningún contratiempo, vivía con mis papas que me daban bastante amor, eran felices con mi nacimiento y yo era el centro de atención entre sus amigos y amigas.

Era feliz a la hora de bañarme y no quería salir de la bañera, además me gustaba mucho la música, brincaba cada vez que sonaba alguna canción. Me sorprendían los colores, los sabores y las texturas, todo me entretenía.

Yo era un niño con mucha energía y me la pasaba brincando, desafortunadamente por esa razón me caí del coche y me partí los dientes de adelante.
Me gustaba el mango, pero era más por subir con mi papa al árbol que por comérmelos.

A mi papa le salio un trabajo en barranca por eso decidimos mudarnos para allá…

Fraccionada mi familia

Llegamos a Barrancabermeja a vivir cerca de mi tío Genaro, en el barrio la floresta.
Todo iba bien, nos mudamos a una casa mas grande a una cuadra del teatro los fundadores y al lado de este, existía un local de “maquinitas” donde iba todas las tarde a jugar mortal kombat .
Paso un tiempo y mi papá llegaba tarde a casa casi no nos veíamos con el, luego empezó a ausentarse, solo venia a visitarnos por poco tiempo, yo veía a mi mamá llorar y me llenaba de rencor con mi papá, desafortunadamente me volví asociable, acabe mis amistades y me encerré en mi mismo, mis notas en el colegio decayeron y mi papá peleaba con mi mamá.
Un día “estallé” cuando mi papá nos quería llevar a conocer a nuestra hermanastra, que acababa de nacer, le dije que no quería ir con el a ningún lado, enfureció y me golpeo. Mi mamá quizo defenderme y la empujo, después de esto creo que reacciono y se dio cuenta de lo que había hecho y se fue.
Lo odiaba demasiado por dejarnos a mi mamá, a mi hermana y a mí.

Mi mamá me llevo al psicólogo a tratar de liberarme de ese rencor hacia mi papá ( cosa que todavía no he podido liberar), y desde allí surgió mi gusto por dibujar, mis primeros trazos fueron un intento de caballero del zodiaco y también hice a los simpsons en plastilina.

A mitad de cuarto de primaria mi mamá decidió que nos vendríamos a vivir a Bucaramanga y eso hicimos.


Nuevo comienzo

Llegamos a Bucaramanga, mi mamá, mi hermana y yo. Vivíamos en bacón del tejar. Entre a terminar cuarto grado en un colegio llamado psicopedagógico mi niño Jesús ubicado en el barrio Fátima, que era cercano a mi casa. Entre a hacer quinto grado al colegio militar general Santander, y ese mismo año me colocaron un aparato que antecedió los brackets, el aparato salía de mi boca y se amarraba a mi cabeza. Por esta razón en el colegio me llamaban “robocop”..
Pase a sexto y los “enanos” nos aliábamos en el descansó para jugar, y así los “altos” no nos molestaban, pero cuando nos encontrábamos solos aprovechaban para fastidiarnos, siempre fue una lucha entre ellos y nosotros “los enanos”.
Nos reuníamos a dibujar dragonball z, jugábamos “mete gol” y leíamos “escalofríos” (de R.Staine).

Un sábado mi mamá salió temprano y me dejo avena, yo la puse a calentar y me quede viendo televisión, paso mucho tiempo y el humo en toda la casa me recordó de la avena, al llegar a la cocina me di cuenta que la olla era inservible; por miedo a un regaño escondí la olla, y empecé a ahorrar para comprar otra y reemplazar la que había quemado. Una amiga de mi mamá que llego de visita desafortunadamente encontró lo que quedaba de la olla, entonces le dijo a mi mamá, cuando mi mamá me fue a decir, yo le entregue la plata antes que todo para que el regaño no fuera duro, pero mi mamá no se puso brava, no frunció el seño, no se cruzo de brazos si no que soltó en risas, porque le conté lo que había sucedido.

Llegó octavo grado y mi notas decaían termine el año debiendo muchos logros y debía recuperarlos en enero para poder pasar al siguiente curso, pero como se venia la instrucción militar la pensión,los uniformes y la matricula aumentaron sus precios, y resulto un problema monetario para mi mamá por lo que me mando a estudiar a san Alberto, donde vivía un tío que se ofreció a mantenerme en mi estadia.

Reto de adaptación

Llegue a San alberto e inicie noveno grado, este primer año fue muy duro para mi, me deprimía constantemente, el dinero que me daban solo lo usaba para llamar a mi mamá. Esta depresión despertó en mi el interés por la poesía, y esto era lo único que me distraía.
Al año siguiente suplante la poesía por los videojuegos (y grave error). Le empecé a gustar a una chica la que me invitaba a su casa todos los días a hacer tareas. Un día nos encontrábamos solos en su casa, ella se acostó en mis piernas y yo empecé a acariciarle el vientre, luego los senos y su entrepierna, ella quería besarme pero por miedo a besar mal no fui capaz de hacerlo y en ese instante llegó su papá que por poco y nos atrapa; ese día las cosas terminaron así. Estuve huyendo de ella un tiempo hasta que nos toco un trabajo en grupo con otras 2 compañeras y fuimos a su casa, habíamos empezado el trabajo, y yo en un arranque de aun no se que decidí acariciarle el entrepierna por debajo de la mesa (para mi era una hazaña), como ella era quien escribía el placer la retorcía y no podía, por ende las otras dos compañeras estaban sospechando, memiraban extrañamente y yo me hacia el que no sabia porque, hasta que una tomo la decisión de mirar debajo de la mesa pero yo rápidamente saque mi mano de su interior. Las cosas volvieron a quedar así. Termine el año y me vine a Bucaramanga paso diciembre y regrese a san alberto a culminar el tan esperado 11 grado. Donde despertó mi lado intelectual, en filosofía iba como un as, al igual que en química y en sociales, creo que era porque veía muy cerca el final de mi estadía en San alberto. Me dedique a leer y leer sobre filosofía, todo lo que el profesor me recomendaba, transcurrido el año me llego el ICFES, en el que ocupe el tercer lugar en el colegio, luego llego la excursión. Viaje con todo el salón a santa marta, donde los 4 días y 3 noches estuve en estado de embriagues. Una de esas estuvimos en una discoteca en la que me ocurrió algo jocoso, tanto alcohol en mi sangre no me dejaba ver bien y lo que creía una “monaza” no era mas que un travestí, y llegue a tocarle el trasero sin saber la realidad hasta que se volteo junto con su novio y querían golpearme, todos mis amigos intervinieron para ayudarme y los dueños de la discoteca pensaron que los que habían iniciado el pleito eran los homosexuales y los sacaron (cabe aclarar que no tengo nada en contra de ellos, pero soy muy hombre). Este acontecimiento fue causa de risa entre mis compañeros durante el resto de año que quedaba, al final fue exonerado del examen final de química y declarado el astro para la química en el salón.

Llego la graduación y yo mas feliz que nunca porque al fin me iba.

“Falta de pantalones”


REGREEESEEE A BUCARAMANGA (grito), inmediatamente mi mamá me hizo pasar papeles para entrar a estudiar química en la UIS y en realidad yo creía que iba a poder con ella pero desafortunadamente no fue así, el calculo y el álgebra se tornaron insoportables. Termine rindiéndome y dejando el semestre botado.
En el conjunto donde vivía empecé a tener amigos y a beber demasiado, cosa que me “descarrilo”, quise estudiar bellas artes desde ese momento, pero me deje presionar de mi familia y termine entrando a tecnología ambiental en la UTS.

En el conjunto conocí a una chica con la que experimente mi primer beso y mi primer “sexo” larelación con ella fue excelente hasta que termino por un chisme que resulto siendo mentira pero ya era tarde ya la había perdido.

Pasaron 2 años y me hastié de ambiental aunque dejo buenas nociones en mí de ecología y manejos de recursos naturales, que fueron las materias que me gustaron. Transcurrido un año sabático en el que lo único que hice fue un curso de caricaturas, que me dio mucha satisfacción y que me ha servido bastante.
al fin convencí a mi familia de entrar a estudiar bellas artes y ahora estoy aquí estudiando para ser un maestro.



Autodiagnóstico

En el ahondar en mi pasado, a medida que llegaban las imágenes de esos tiempos, los iba plasmando en el escrito con el placer de que no solo eran letras sino que también reflejo de mi construcción como la persona que soy ahora.

Cada letra, cada palabra, cada párrafo desatan en mi un sentimiento diferente: rencor, felicidad, dolor, amor, miedo, indecisión. Todo esto se ve reflejado al leer mi historia.

Al observar mi técnica del escrito, se pueden ver errores de puntuación, no creo que hayan errores de ortografía pero eso fue gracias a Word. No soy un escritor y tampoco leo mucho pero me siento orgulloso de mi escrito aunque haya falencias en él.

Plan de mejoramiento


Leer no es algo que hago a menudo, pero apartir de ahora que siento la importancia de la lectura en mi vida, voy a hacerlo porque es de mi interés construirme como una persona que es sensible a lo que lo rodea, y que quiere plantear soluciones apartir de su conocimiento para mejorarse y mejorar el ámbito en el que se desenvuelve, porque ya no me siento obligado a aprender, quiero aprender y voy a aprender.
Mi ambición y mi sed por el conocimiento han despertado, y estas dos cosas, creo, son herramientas importantes para lograr el conocimiento. Por ende mi interés por la lectura y la escritura se ha doblado, y haré todo lo que este a mi alcance para gestionar el conocimiento.

jueves, 20 de septiembre de 2007

APARTES DE MI VIDA

Hace tiempo en un pueblo de Santander, llamado Sucre, nació una niña a quien llamaron ROSA HELENA. Dicen mis padres que mi niñez transcurrió en una época muy tranquila, rodeada de personas de muy buenas costumbres. Mis padres trabajaron en el Magisterio y por consiguiente los trasladaban a diferentes lugares. Trato de recordar mi infancia y llegan algunos recuerdos muy vagos, creo que tendría 3 años o tal vez cuatro.

Recuerdo que mis padres eran profesores en una escuela muy grande de corrededores inmensos, al menos eso creo. Al ir creciendo las anécdotas se iban quedando en mi memoria, por eso hoy recuerdo con más claridad alguna de esas aventuras que pase junto a mi hermano Hugo, quien fue el cómplice de mis innumerables juegos y travesuras. Citando alguna me refiero a la siguiente: una tarde nos mandaron hacer el mercado a la tienda, nos llevamos una cajetilla de fósforos para jugar a los cigarrillos,de pronto arrojamos la cerilla sin ninguna precaución era una época de verano el calor era sofocante; en instantes las llamas se alzaron, tratamos de apagarlas saltando sobre ellas pero fue imposible, el terror nos invadió y la única salida fue correr corrimos muy rápidamente sin mirar atrás, solo escuchábamos el sonido de la hierba y las hojas al quemarse, llegamos a la tienda miramos atrás y la impresión fue aterradora. La loma estaba totalmente quemada, el humo cubria ,gran parte de la vereda y ni siquiera podíamos ver la escuela donde nos esperaban mis padres. Tal vez eran las 4 cuando regresamos y teníamos que cruzar cerca , nunca contamos nada pero no teníamos tranquilidad, ver a todos los vecinos cargar agua, además hicieron una brecha para evitar que el fuego llegara hasta la casa del dueño, el incendio duro tres días; nadie debía saber que los hijos de los profesores provocaron tal desastre.
El campo era algo muy hermoso a pesar de que la vida allí priva al ser humano de muchas cosas, pero estoy segura de que eso no influía; recorríamos caminos sin importar si llovía o hacia sol; recuerdo muy bien la tienda donde teníamos que ir a comprar los víveres, muchas veces, encontrábamos serpientes, eso si nos llenaba de terror, teníamos que cruzar una quebrada y cuando llovía se crecía, la pasábamos con mucho cuidado, el puente era un palo de gran tamaño pero este se ponía liso y teníamos que ser muy cuidadosos.
El tiempo pasaba y así mismo crecíamos; mi mamá me enseño a leer. Cursé el primero con ella y con mi papá estudie hasta el cuarto año. De pronto un día mis padres comenzaron a empacar todo tendríamos que irnos de la escuela. Los trasladaron al pueblo y la vida dio un pequeño giro tuve que adaptarme a otros circunstancias, conocer nuevas personas fue un cambio favorable; una etapa mas en mi vida época en la cual experimente cambios no solo a mi alrededor sino como persona tenia otra visión otros intereses. Los amigos jugaron un rol muy importante, quizás esta fue la mejor época de mi vida, estar en el colegio, vivir nuevas experiencias.
Esos paseos de estudiante; recuerdo una salida que tuvimos, fue a una cueva; lo mas bonito del paseo era estar al lado de la persona que me gustaba. Las tardes en el pueblo transcurrían lentamente a veces nos reuníamos y salíamos a jugar básquet; era una vida muy tranquila, las ilusiones alimentaban el diario vivir. En el ultimo año de colegio viaje junto a mis compañeros de curso a la costa (Santa Marta, Barranquilla y Cartagena) esta si fue una experiencia inolvidable no solo por conocer el mar sino por marcar una nueva etapa en mi vida.

A finales de ese año me vine a vivir a Piedecuesta. Viví sola por un tiempo en la casa de mis padres. Trabaj
aba y estudiaba. Conocí una persona muy especial, alguien que lleno mi vida de ilusiones y fantasías. Había transcurrido un año cuando un día decidimos tomar un camino quizás el más largo de mi vida. Era un domingo cuando emprendimos ese viaje. Nos casamos una tarde en la notaria primera, después fue la ceremonia en la iglesia a la cual pertenecíamos. Pasaron unos meses y decidimos irnos a Bogota. Fue una época muy bonita. Alexander es pintor y entonces visitábamos museos, galerías. Vivíamos en función del arte. Después de cuatro años decidimos tener un hijo y el día 15 de septiembre llegó Camilo, trayendo con él, nuevas expectativas e ilusiones que llenaron mi vida, esto sucedió en la clínica El Bosque, casualmente ese mismo día vino al mundo el primer hijo de Robinsón Díaz y es por eso que aun conservó esta foto. Paso un año más y decidimos regresarnos a Piedecuesta. Luego viajamos a Medellín. Allí nos quedamos durante un año y nuevamente regresamos a Piedecuesta. Es entonces cuando llega mi segundo hijo a quien llamamos Manuel.
Han transcurrido 6 años desde entonces y quizás nunca acabaría de mencionar cada suceso. Son nuevas aventuras que mis hijos han traído a mi vida. Actualmente estoy separada de Alexander llevo una vida normal y en este momento inicio una nueva etapa, la cual debo culminar no solo por mi, sino por mis hijos, quienes son el motivo mas importante para seguir el camino que un día decidí tomar. Se que Dios esta conmigo y me dará las fuerzas necesarias para continuar y espero llegar al final en compañía de todos ustedes y que sea un motivo para celebrar.
HELENA MARIN DIAZ

martes, 18 de septiembre de 2007

IVAN DURAN "MI HISTORIA"

IVAN DARIO DURAN VARGAS
Bellas artes
Primer semestre


“MI HISTORIA”




PRIMER MOMENTO: Cuando aprendí a leer el mundo, antes de leer la palabra.

Nacido el 29 de Abril de 1983 en San Gil (S/der), de padres Sangileños igualmente, mi madre Ana Vargas, una mujer de campo, trabajo, oficio, como en aquellos tiempos; Mi padre, José Duran, un hombre trabajador, creativo, tanto así que trabajaba la electrónica sin especialización alguna, su gran debilidad el trago y la vida desordenada, motivo por el cual la relación entro en crisis sentenciando su final en el año de 1988.
Hasta este mismo año (1988), los recuerdos son nublosos, mi casa algo pequeña, se distribuida en una sala – comedor, dos habitaciones, un baño, la cocina y el solar, ubicada sobre una amplia avenida sin pavimentar y mucho trancito vehicular, lo cual valía una prohibición de mis padres para no salir aventurar con mis amigos ese mundo exterior que encontraba al otro lado de la puerta principal de mi pequeña morada, prohibición que se cumplía la mitad de las veces, por que aun recuerdo jugar con carritos sobre esas curiosas estructuras de barro que dejaban las grandes llantas de los autobuses de la época.

Mi vida transcurría de nuestra casa y la casa donde trabajaba mamá; atendiendo un micro mercado, mientras yo pasaba el día con unos cuantos muñecos y un gato negro que sus dueños consentían como uno más de ellos.
Mamá aprovechaba los domingos como buena cristiana para la visitar la iglesia, para lo que yo hacía buena cara solo por el paseo y un rico helado que disfrutábamos luego de un largo e incomprensible discurso matutino.

A finales del año 1988 tras el fracaso matrimonial de mis padres, mamá decide empezar con una nueva etapa de su vida, se traslada a la Ciudad de Bucaramanga (S/der), se establece y unos días más tarde regresa por mi, algo por lo que papá no estaba muy de acuerdo.
Mamá invento unas cortas vacaciones a la ciudad donde se radicaba, con una autorización no muy convencida de papá, igual creo pensar, que retenerme solo era pretexto por la separación con mamá, y la confirmación de ello es no haber vuelto a la ciudad de San Gil.

Recuerdo de mí llegada a la capital, un centro abastecido de gente y comercio, mi mirada se perdía entre la masa humana y vehicular.
Mamá se había ubicado en el barrio caldas de Floridablanca, las cosas no fueron para nada fácil, construir una vida nueva tendría sus complicaciones, mamá entro a trabajar en el servicio domestico y yo en mi nuevo techo “La pensión”.

LA PENSION

Su entrada una gigantesca puerta de madera color café, otra contrapuerta en barrotes de madera verticales, que tenían como objetivo retener un gran perro, del tamaño de un cerdo, que sin ladrar ya espantaba, luego seguía un largo pasillo con habitaciones de lado y lado, la habitación nuestra, atrás cerca del patio de ropas y nuestra vecina más cercana la señora Rosa, quien cuidaba de este humilde narrador mientras mi madre llegaba de trabajar.

De menos a más se construyo un ambiente familiar con doña Rosa y los suyos, ella una señora seria y entregada a sus extrañas creencias religiosas, don Ramón, su señor esposo que dejaba ver su gran sabiduría en su cabellera blanca, y Rosita la hija de esté feliz ejemplo matrimonial; con Rosita creció una bonita e inocente amistad, y se convirtió en la compañera ideal para divertir esos solos y largos días sin mamá.


SEGUNDO MOMENTO
AL INICIAR LA LECTURA DE LA PALABRA, CUANDO INGRESE A LA ESCUELA Y EL BACHILLERATO


LA ESCUELA

Mis estudios de primaria los realice en la Concentración Fe y alegría del barrio zapamanga, un barrio vecino cerca del caldas.
Todos los días caminaba como unos 500 metros en subida hasta llegar a la escuela, lo primero que encontrábamos era su amplia entrada, estaba también cercada con paredes de ladrillo a medio pintar con cal blanca, unos metros más adelante una cancha para las clases deportivas y para la formación diaria antes de cada jornada estudiantil, en un costado otra pequeña entrada a la zona de aulas de clases, distribuidas en un largo y escalafonado patio, qué si dejáramos a nuestra imaginación, parecían cascadas de concreto que descendían a un metro de altura una de la otra.
Encontramos la rectoría, la caseta de venta de refrescos y comida y diez aulas de clase, dos por cada grado, dos para primero, dos para segundo y así uno al frente del otro.

Era una escuela regida por monjitas, y como en todo cuento siempre había la gruñona (La rectora, de procedencia española) y la buena gente (La profesora de español).

La escuela es una experiencia muy bonita, ahora recordando, el aprender con el corito, ¡la mamá de memo, memo ama a su mamá!, el conocer nuestro país con pasadas al mapa a decir departamentos y capitales, las complicadas carteleras, las cadenas alimenticias de las ciencias naturales, en fin un reto en ese entonces, una historia divertida hoy.


EL COLEGIO

Para esa época dejaba atrás las aventurillas de escuela para explorar ese nuevo reto, el colegio, a finales del año de 1993 estábamos en una temporada muy crucial, entrega de boletines de quinto , lo que de tener éxito valía avanzar a mis estudios secundarios, aparte de eso, los exámenes de admisión a colegios oficiales y un empleo que mamá gestionaba para mi, según ella “para no darle tiempo a los malos hábitos juveniles”; y entonces el pelao de los mandados mi primer cargo laboral, en un taller automotriz.

Terminaba bien el año escolar y empezaba la búsqueda de colegio, mamá siempre resaltaba “Que bueno seria tener el privilegio de escoger colegio” no muy lejana estaba esa alegría para mamá, aprobé en tres colegios oficiales, uno de ellos el Instituto de enseñanza media diversificada (INEM), donde también mama quería que estudiara y así fue.

En el año de 1994 empecé mi primero bachillerato, el colegio una gran institución a nivel académico y físico, centenares de estudiantes, cantidades de salones de clase, seis cafeterías, diez canchas deportivas, un coliseo, un auditorio, calles amplias nos sentíamos en una pequeña ciudad, los primeros días, era más la preocupación por no extraviarnos, que por estudiar , y con ello también los cambios escolares, no eran dos recreos, si no cinco descansos entre clase y clase, teníamos un aula y un profesor por materia de clase, mas horas escolares, mas responsabilidad académica, un cambio total.
Hasta tercero bachillerato se rotaban ramas académicas cada cuatro meses y estas eran, promoción social, industrial y agropecuaria, ya en noveno se elegía una, siendo esta última la de mi elección.
Teníamos cada ocho días un encuentro con la naturaleza, nos enseñaron a cuidar, trabajar y aprovechar los animales y la tierra.

En secundaria no fui exento de aquello que nos hace un poco la vida complicada, los previos, los exámenes finales, exposiciones orales, trabajos individuales y grupales, esos largos ejercicios matemáticos, suspendidas de clase, llamadas de acudiente, firmas en el observador, entrega de notas a los padres de familia y cientos de problemas mas.
También hubo momentos gozosos con los compañeros de clase, guerras de bolas de papel, excursiones, días de granja, reuniones cumpleañeras, las clases deportivas, de dibujo, manualidades, todas ellas con buenas calificaciones.

Luego de seis años de momentos complicados y buenos, en el año de 1999 se cumple con el objetivo, graduarme como bachiller inemita un nuevo triunfo mió y de mamá, el 04 de diciembre de este mismo año llega el momento tan esperado por mis compañeros y yo, la gala y el diploma de grado, el saludo con el rector después de seis largos años sin cruzar palabras con el, las fotos y lagrimas de alegría, las felicitaciones familiares, en fin, terminaba una etapa más de mi vida.

EL ¿QUE VOY HACER?

En el año 2000, después de unas cortas vacaciones dicembrinas empieza la etapa del ¿Qué voy hacer? Estudiar, trabajar, siendo esta última, la primera opción por cuestiones económicas, seguí trabajando en el taller automotriz pero ya no solo en vacaciones, si no en la planta principal, donde me he venido desempeñando como auxiliar en la parte administrativa.


TERCER MOMENTO: ahora, como soy yo como lectoescritor.

En los tres últimos años mi vida gira alrededor de grandes cambios, seguimos construyendo un mejor futuro con mamá, conocí a mi novia Yuly, tenemos un hermoso hijo de dos años llamado Santiago, por ahora ellos están con mis suegros mientras planteamos como convivir, el trabajo ocupa la mayor parte de mi tiempo, trato de aprovechar los espacios libres con mi familia y las cosas personales, ahora el día de descanso semanal lo utilizo para mi carrera universitaria en bellas artes, me encanta el dibujo, las manualidades, el cine, el fútbol, me relaciono mas con la lectura que la escritura, leo periódicos y revistas deportivas y sociales, libros tengo algunos, me gustan mucho los relacionados con la superación personal, mi defecto es que nunca los termino, recuerdo haber leído uno completo se llama ¿QUIE SE HA LLEVADO MI QUESO? También están DIANETICA, PORQUE TRIUNFAN LOS TRIUNFADORES, LAS SIETE LLAVES DE LA SUPER EFICIENCIA, TRES LIBROS DE IGOR, pero todos ellos a medio leer, la verdad mi trabajo ocupa mucho tiempo, cuando me motivo a leer, es por hacer pequeños cambios en mi cotidianidad, como ser mas eficiente en la familia, trabajo, estudio, como sacar cosas buenas de las malas situaciones, y buscar una correcta orientación personal, familiar social.



EVALUACION Y VALORACION DE LA HISTORIA LECTOESCRITORA


Para construcción de mi historia lecto – escritora, trate primero que todo seguir los pasos según como lo propone Paulo Freire, haciendo un intento por usar bien las letras mayúsculas y la ortografía, aunque fallo en dar un buen uso a los signos de puntuación, y nunca uso la tilde.
Presento un orden lógico en el escrito, repito tal ves muchas palabras sin darme cuenta, también falle por hacer una redacción personal en partes de la historia, establecí subtítulos para marcar momentos.
Si nos damos cuenta, no hubo métodos ni ejemplos de enseñanza lecto escritora por parte familiar, creo que es algo que nuestros padres dejan en manos de instituciones educativas, sin crearse ese ambiente lectoescritor que nos favorece para nuestros días, tampoco las escuelas y colegios de la época hacían mayor esfuerzo por extender, esas habilidades ligadas a la comunicación, como son la lectura y la escritura.
Quisiera establecer un método de enseñanza lecto –escritora y mejorar habilidades para la gestión del conocimiento, como por ejemplo una buena auto percepción de contenidos en mis lecturas.



PLAN DE MEJORAMIENTO

Como nuestra carrera lo exige, me esforzare por percibir y comprender hasta las características mas pequeñas de nuestra vida cotidiana, tratar de dar sentido a todo lo que me rodea. Leo con poca frecuencia por causa de mi trabajo, abarca la mayor parte de mi tiempo, en mis espacios laborales leo periódicos, revistas preferiblemente deportivas, ocupan mas espacio en mi interés lector, tengo libros a medio leer por no adquirir esa disciplina que se nenecita, la cual quiero adquirir, me gustan mucho las lecturas relacionadas a mejorar mi vida personal, familiar y laboral; como ya decía bellas artes es una carrera que necesita que el estudiante tenga mucho contacto con la naturaleza, lo material y la sociedad, por lo tanto dedicare a trabajar fuerte en los talleres de lenguaje con ayuda de nuestro profesor y los cipas, para lograr construirme como una persona mas critica, y procurare terminar en este resto de año 2007, por lo menos 2 libros que he aplazado por falta de dedicación y me dedicare a complementar mis estudios accediendo, seleccionando y aplicando a mi proyecto de vida toda información posible.


domingo, 26 de agosto de 2007

PAUTA PARA EVALUAR Y VALORAR LA HISTORIA LECTOESCRITORA



Los escritos serán leídos por el Tutor y los estudiantes con el fin de identificar las características textuales y la información contextual ofrecida por los estudiantes. Al finalizar se registra la información encontrada en tres grandes categorías, así:

· Dificultades o fortalezas relacionadas con la aplicación de las normas de la Lengua Castellana
· Dificultades o fortalezas relacionadas con el desarrollo del contenido del escrito
· Características favorables o desfavorables del contexto en el cual aprendió a leer y escribir (hogar, escuela, comunidad)

Categoría: Dificultades relacionadas con la aplicación de las normas de la Lengua Castellana

Favor completar la descripción con los detalles del escrito, por ejemplo escribir al frente de cada subcategoría una muestra del mal o buen uso de la norma objeto de análisis, si es necesario crear nuevas categorías

Subcategorías

1. Mal uso de las letras mayúsculas

2. Errores de ortografía

3. Ausencia del uso de la tilde

4. Mal uso de los signos de puntuación

5. Empleo del apóstrofe



Categoría: Dificultades relacionadas con el desarrollo del contenido del escrito


Escribir al frente de cada subcategoría algún fragmento de la historia que documente los aspectos que integran esta subcategoría y realizar un comentario al respecto.

Subcategorías

6. Orden ilógico de oraciones

7. Mal uso de conectores o ausencia de ellos

8. Repetición innecesaria de palabras

9. Vocabulario coloquial

10. Ausencia de segmentación de oraciones

11. Ausencia de segmentación de párrafos

12. Falta de unidad temática en los párrafos

13. Falta de concordancia temporal entre oraciones

14. Falta de concordancia de número en algunas oraciones

15. Redacción personal

16. Ausencia de títulos o subtítulos

17. Falta de coherencia entre los subtemas que desarrolla

18. ausencia de un orden lógico en el escrito


Categoría: Dificultades relacionadas con las características del contexto en el cual aprendió a leer y escribir
Escribir una síntesis del contenido que pueda fundamentar cada aspecto de la subcategoría.

Subcategorías


15. Ambiente familiar favorable

16. Ambiente familiar adverso

17. Ambiente escolar desfavorable

18. Ambiente escolar estimulante

19. Métodos de enseñanza de la lectoescritura

20. Auto percepción lectoecritora positiva

21. Auto percepción lectoescritora negativa



Conjeturas a modo de conclusiones

Los estudiantes redactan algunas ideas que se derivan del anterior análisis para caracterizar su situación lectoescritora actual, sus antecedentes y su compromiso futuro como estudiantes y lectoescritores. El resultado es de esta Autoevaluación se publica en el blogger o se entrega en papel al Tutor

Construcción de la Historia Lecto-escritora


Primero los estudiantes leen un artículo de Paulo Freire sobre la “Importancia de la leer y el acto de liberación”, luego cada estudiante redacta su propia historia lectoescritora. Para orientar la construcción de este escrito se suministra a los estudiantes una orientación a manera de estructura del escrito. Después de revisar y socializar las historias se publican en ESTE blog construido para tal fin.
LA IMPORTANCIA DEL ACTO DE LEER

Tomado de FREIRE, Paulo. La importancia de leer y el acto de Liberación
Siglo XXI editores

Rara ha sido la vez, a lo largo de tantos años de práctica pedagógica, y por lo tanto política, en que me he permitido la tarea de abrir, de inaugurar o de clausurar encuentros o congresos. Acepté hacerlo ahora, pero de la manera menos formal posible. Acepté venir aquí para hablar un poco de la importancia del acto de leer. Me parece indispensable, al tratar de hablar de esa importancia, decir algo del momento mismo en que me preparaba para estar aquí hoy; decir algo del proceso en que me inserté mientras iba escribiendo este texto que ahora leo, proceso que implicaba una comprensión crítica del acto de leer, que no se agota en la decodificación pura de la palabra escrita o del lenguaje escrito, sino que anticipa y prolonga en la inteligencia del mundo. La lectura del mundo precede a la lectura de la palabra, de ahí que la posterior lectura de ésta no pueda prescindir de la continuidad de la lectura de aquél. Lenguaje y realidad se vinculan dinámicamente. La comprensión del texto a ser alcanzada por su lectura crítica implica la percepción de relaciones entre el texto y el contexto. Al intentar escribir sobre la importancia del acto de leer, me sentí llevado y hasta con gusto a “releer” momentos de mi práctica, guardados en la memoria, desde las experiencias más remotas de mi infancia, de mi adolescencia, de mi juventud, en que la comprensión crítica de la importancia del acto de leer se vino constituyendo en mí.

Al ir escribiendo este texto, iba yo “tomando distancia” de los diferentes momentos en que el acto de leer se fue dando en mi experiencia existencial. Primero, la “lectura” del mundo, del pequeño mundo en que me movía; después, la lectura de la palabra que no siempre, a lo largo de mi escolarización, fue la lectura de la “palabra - mundo”. La vuelta a la infancia distante, buscando la comprensión de mi acto de “leer” el mundo particular en que me movía y hasta donde no me está traicionando la memoria me es absolutamente significativa. En este esfuerzo al que me voy entregando, recreo, revivo, en el texto que escribo, la experiencia vivida en el momento en que aún no leía la palabra. Me veo entonces en la casa mediana en que nací en Recife, rodeada de árboles, algunos de ellos como si fueran gente, tal era la intimidad entre nosotros; a su sombra jugaba y en sus ramas más dóciles a mi altura me experimentaba en riesgos menores que me preparaban para riesgos y aventuras mayores. La vieja casa, sus cuartos, su corredor, su sótano, su terraza – el lugar de las flores de mi madre, la amplia quinta donde se hallaba, todo eso fue mi primer mundo. En él gateé, balbuceé, me erguí, caminé, hablé. En verdad, aquel mundo especial se me daba como el mundo de mi actividad perceptiva, y por eso mismo como el mundo de mis primeras lecturas.

Los “textos”, las “palabras”, las “letras” de aquel contexto en cuya percepción me probaba, y cuanto más lo hacia, más aumentaba la capacidad de percibir – encarnaban una serie de cosas, de objetos de señales, cuya comprensión yo iba aprendiendo en mi trato con ellos, en mis relaciones con mis hermanos mayores y mis padres. Los “textos”, las “palabras, las “letras” de aquel contexto se encarnaban en los cantos de los pájaros (...) en la danza de las copas de los árboles(...); las aguas de la lluvia jugando a la geografía, inventando lagos, islas, ríos, arroyos. Los “textos”, las “palabras”, las “letras” de aquel contexto se encarnaban también en el silbo del viento, en las nubes del cielo, en sus colores, en sus movimientos (...).

De aquel contexto formaban parte además los animales (...) el universo del lenguaje de los mayores, expresando sus creencias, sus gustos, sus recelos, sus valores. Todo eso ligado a contextos más amplios que el de mi mundo inmediato y cuya existencia yo no podía ni siquiera sospechar. En el esfuerzo por retomar la infancia distante, a que ya he hecho referencia, buscando la comprensión de mi acto de leer el mundo particular en que me movía, permítanme repetirlo re – creo, re – vivo, en el texto que escribo, la experiencia vivida en el que todavía no leía la palabra. Y algo que me parece importante, en el contexto general de que vengo hablando, emerge ahora insinuando su presencia en el cuerpo general de estas reflexiones. Me refiero a mi miedo de las almas en pena cuya presencia entre nosotros era permanente objeto de las conversaciones de los mayores, en el tiempo de mi infancia. (...)
Me acuerdo de las noches en que, envuelto en mi propio miedo, esperaba que el tiempo pasara, que la noche se fuera(...) Pero en la medida en que fui penetrando en la intimidad de mi mundo, en que lo percibía mejor y lo “entendía” en la lectura que de él iba haciendo, mis temores iban disminuyendo. Pero es importante decirlo, la “lectura” de mi mundo, que siempre fue fundamental para mí, no hizo de mí sino un niño anticipado en hombre, un racionalista de pantalón corto. La curiosidad del niño no se iba a distorsionar por el simple hecho de ser ejercida, en lo cual fui más ayudado que estorbado por mis padres. Y fue con ellos, precisamente, en cierto momento de esa rica experiencia de comprensión de mi mundo inmediato, sin que esa comprensión significara animadversión por lo que tenía de encantadoramente misterioso, que comencé a ser introducido en la lectura de la palabra. El desciframiento de la palabra fluía naturalmente de la “lectura” del mundo particular. No era nada que se estuviera dando superpuesto a él. Fui alfabetizado en el suelo de la quinta de mi casa, a la sombra de los mangos, con palabras de mi mundo y no del mundo mayor de mis padres. El suelo fue mi pizarrón y las ramitas mi gis.

Es por eso por lo que, al llegar a la escuelita particular de Eunice Vasconcelos (...), ya estaba alfabetizado. Eunice continuó y profundizó el trabajo de mis padres. Con ella la lectura de la palabra, de la frase, de la oración, jamás significó una ruptura con la “lectura” del mundo. Con ella, la lectura de la palabra fue la lectura de la “palabra-mundo”. (...) Continuando con este esfuerzo de “releer” momentos fundamentales de experiencias de mi infancia, de mi adolescencia, de mi juventud, en que la comprensión crítica de la importancia del acto de leer se fue constituyendo en mí a través de su práctica, retomo el tiempo en que, como alumno del llamado curso secundario, me ejercité en la comprensión crítica de los textos que leía en clase, con la colaboración, que hasta hoy recuerdo, de mi entonces profesor de lengua portuguesa. (...) No eran aquellos momentos “lecciones de lectura” en el sentido tradicional de esa expresión. Eran momentos en que los textos se ofrecían a nuestra búsqueda inquieta (...). Todo eso, se proponía a la curiosidad de los alumnos, de manera dinámica y viva, en el cuerpo mismo de textos (...). Los alumnos no tenían que memorizar mecánicamente la descripción del objeto, sino aprender su significación profunda.

(...) La lectura de un texto, tomado como pura descripción de un objeto y hecha en el sentido de memorizarla, ni es real lectura ni resulta de ella, por lo tanto, el conocimiento del objeto de que habla el texto. (...) La insistencia en la cantidad de lecturas sin el adentramiento debido en los textos a ser comprendidos, y no mecánicamente memorizados, revela una visión mágica de la palabra escrita. Visión que es urgente superar. (...) Me parece interesante reafirmar que siempre vi la alfabetización de adultos como un acto político y un acto de conocimiento, y por eso mismo como un acto creador. Para mí sería imposible comprometerme en un trabajo de memorización mecánica de ba-be-bi-bo-bu, de la-le-li-lo-lu. De ahí que tampoco podría reducir la alfabetización a la pura enseñanza de la palabra, de las sílabas o de las letras. Enseñanza en cuyo proceso el alfabetizador iría “llenando” con sus palabras las cabezas supuestamente “vacías” de los alfabetizandos. Por el contrario en cuanto acto de conocimiento y acto creador, el proceso de alfabetización tiene, en el alfabetizando, su sujeto.

(...) La lectura del mundo precede siempre a la lectura de la palabra y la lectura de ésta implica la continuidad de la lectura de aquél. En la propuesta a que hacía referencia hace poco, este movimiento del mundo a la palabra y de la palabra al mundo está siempre presente. Movimiento en que la palabra dicha fluye del mundo mismo a través de la lectura que de él hacemos. De alguna manera, sin embargo, podemos ir más lejos y decir que la lectura de la palabra no es sólo precedida por la lectura del mundo sino por ciertas formas de “escribirlo” o de “re-escribirlo”, es decir de transformarlo a través de nuestra práctica consciente. (...) Concluyendo estas reflexiones en torno a la importancia del acto de leer, que implican siempre percepción crítica, interpretación y “re-escritura” de lo leído, quisiera decir que, después de vacilar un poco, resolví adoptar el procedimiento que he utilizado en el tratamiento del tema, en consonancia con mi forma de ser y con lo que puedo hacer...



GUIA PARA REDACTAR LA HISTORIA LECTOESCRITORA

Organice su historia en tres momentos como lo propone Paulo Freire:

Primer momento:

Cuando aprendió a leer el mundo, antes de leer la palabra.

Segundo momento:

Al iniciar la lectura de la palabra, cuando ingresó a la escuela y el bachillerato

Tercer momento

Ahora, cómo es usted como lectoescritor. Es la autoevaluación del comportamiento lector- esritor hoy. Cada momento es como un capítulo de su historia, según los aspectos tratados proponga subtítulos para organizar con mayor claridad su trabajo. Redacte párrafos de entre 5 y 8 renglones. Tenga en cuenta aspectos como los siguientes en cada etapa:

Lectura del mundo

Describa sus padres
Describa la casa dónde nació
Describa sus primeros contactos con la naturaleza
Describa a la persona que lo acompañó de pequeño
¿Qué le hablaban?
¿Con quién jugaba?
¿Qué lugares visitó?
¿Quién le contaba historias?
¿Cómo era sus relaciones con otros niños o adultos?
Cuente alguna anécdota o suceso especial que haya marcado su vida
¿Recibió ejemplo lector y escritor de algún adulto?

Lectura de la palabra

Recuerda su primer día de clases
Describa la escuela donde estudio
¿Cómo eran sus maestras de primaria y secundaria?Sus voces, sus rostros, sus gestos, sus palabras, sus métodos, las tareas, las cartillas que utilizaban, la forma como evaluaban, los estímulos, los castigos, el uso que hacían de la biblioteca, la forma como le enseñaron a leer y escribir, sus progresos de un curso a otro hasta la secundaria
¿Qué recuerda con gozo y qué recuerda con dolor?
¿Cómo ha sido su relación con la lectura en la universidad (para quienes ya habían estudiado algún programa)


Autoevaluación del comportamiento lector escritor hoy

Para revisar su comportamiento lector escritor hoy :
¿Qué lee?
¿Cuánto tiempo le dedica?
¿Cuáles son sus motivos para leer y escribir?
¿Qué libros tiene?
¿Cada cuánto lee?
¿Dónde prefiere leer?
¿Visita bibliotecas?
¿Cada cuánto?
¿Compra o regala libros?
¿Qué escribe y para quién?
¿Cada cuánto escribe?
¿Cuáles son sus fortalezas y debilidades en lectura y escritura?
¿Qué formación tiene o desea para ser una persona autónoma en lectura y escritura?
¿Qué conceptos tiene de leer y escribir?

Estas preguntas son una guía para orientar el desarrollo de los párrafos de su escrito, no se trata de responderlas como un cuestionario.

¿CÓMO INTERPRETAR EL AUTODIAGNOSTICO LECTOESCRITOR DEL MODULO?



El diagnóstico inicial propuesto en el MODULO pretende indagar sobre los hábitos, destrezas, comportamientos, habilidades, y entorno lecto-escritor del estudiante que ingresa a un programa a distancia e incluso sobre los conceptos que él tiene sobre la lectura y su papel como lecto – escritor.
Categorías para el análisis de los resultados del autodiagnóstico del MóduloLas preguntas propuestas esconden aspectos, a los que llamamos categorías, las cuales sirven para identificar en qué factores hay fortaleza o debilidad y como consecuencia orientar a los estudiantes para que propongan un PLAN DE MEJORAMIENTO lectoescritor.

1- Sentido y propósito de lectura.
A esta categoría corresponden los numerales 1,2,5,13,40,42. Si hay ausencia de sentido y propósito la comprensión lectora no se logra.

ALTERNATIVAS: El estudiante debe encontrar una relación significativa a los contenidos de las lecturas que realiza. Debe hacer una lista de preguntas antes de iniciar la lectura, preguntas que surgen de sus intereses personales, académicos, ideológicos, políticos, sociales, culturales laborales o profesionales según el caso. No se debería leer si no se tienen preguntas por resolver o un problema que le preocupe, pues no tendrá sentido la lectura.

2- Revisión preliminar y presaberes.
Categoría con la cual están relacionados los numerales 3 y 4. Si no obtuvo puntaje positivo en estos numerales no está actuando como un lector maduro. Un lector con experiencia hace una revisión preliminar del escrito antes de detenerse a leerlo en profundidad, así decide si es o no es pertinente para sus propósitos. También se autoexamina para identificar qué sabe sobre el tema de la lectura, qué experiencias, motivaciones y actitudes tiene.

ALTERNATIVAS: Leer los datos de la portada de los libros, verificar quién es el autor, cuándo se publicó qué otros libros ha producido, qué dice la introducción o el prólogo, cómo está organizada la tabla de contenido, cuales temas tienen más tratamiento, cuáles están sólo enunciados. Los presaberes son las ideas que tenemos sobre los temas, así sea de manera hipotética, un poco especulativamente, ser conscientes de ello, revisar las actitudes y experiencias relacionadas con el contenido.

3- Motivación.
Los numerales que indagan sobre este importante aspecto son: 12, 15, 17, 18, 19, 20, 43. Si las respuestas indican debilidad en la motivación usted debe ser consciente que hay dos tipos de motivaciones, una externa a la persona y otra interna. También se llaman exógena y endógena respectivamente. Por lo general las personas actúan por motivos externos, esto no es lo deseable, pues se cae en la manipulación y cosificación de la persona. El ideal es que la motivación sea intrínseca, es decir interna, que un sueño, una utopía, o una meta sublime por alcanzar sea lo que nos motive a ser cada vez mejores seres humanos como ciudadanos, como estudiantes, en fin en todos los roles que desempeñamos, para ser coherentes.

ALTERNATIVAS: El primer paso es identificar cuál es la tendencia de cada uno, qué tipo de motivación es la que predomina. Luego descubrir en uno mismo los motivos que tenemos para alcanzar nuestras metas, qué queremos ser, cuál es el futuro que queremos para nuestros hijos, para nuestra familia, para la comunidad donde vivimos, para nuestro país, quizás esto nos ayude a focalizar un PROYECTO DE VIDA centrado en todas las dimensiones del ser humano, crecer como personas, ser más auténticos, más pacíficos, más intelectuales, más creativos, más asertivos, vivir con más comodidades, ser más ecológicos, tener un país más autónomo, sin tantos problemas. En fin, pensar y actuar para tener un bienestar personal, familiar y social, ayudado por el aprendizaje de las ciencias y la convivencia pacífica. Por este camino encontraremos una motivación interior muy potente que convierta la lectura y la escritura en una pasión permanente y no en una tarea y una actividad pesada, aburrida.

4- Planeación del proceso lecto-escritor.
Con este aspecto están relacionados los numerales 4, 6, 9, 10, 11, 34. Si encontró debilidades en estos numerales usted no considera el acto lector y escritor como un proceso, evade planearlos o desconoce cómo se planean.

ALTERNATIVAS: proceso es un concepto que indica la existencia de etapas, fases o momentos, de revisión constante. La comprensión lectora y la composición de un escrito son actos complejos porque intervienen muchas variables, muchos factores. En general se requiere poner en acción competencias de tipo cognitivo, es decir saber con claridad sobre el tema que leemos o escribimos, estar dispuestos a aprender más sobre el tema, también tener conocimientos básicos sobre las normas del idioma y particularmente sobre la estructura de los textos que estamos leyendo o escribiendo. En el caso de la lectura se sabe que sólo se comprende después de varias lecturas y de dialogar sobre lo leído con otras personas, con otros autores, se lee escribiendo. En cuanto a la escritura, es un acto que depende de la lectura, si se tiene suficiente conocimiento y documentación sobre un tema podemos hacer un plan para desarrollar un escrito, revisarlo, corregirlo, compartirlo con otros y finalmente publicarlo.

5- Profundización de la comprensión.
A este aspecto corresponden los numerales: 7, 25, 26, 30, 32, 36, 37, 38. Una valoración insuficiente en estos numerales es muy peligrosa porque indica que el lector es muy superficial, no domina la profundidad de un tema. Comprende literalmente, no puede hacer inferencias, argumentar, y contra-argumentar los puntos de vista expuestos por el autor, la capacidad crítica es nula.

ALTERNATIVAS: La ampliación de la comprensión implica ir más allá de leer por una única vez un escrito y creer que ya se comprendió. La comprensión profunda requiere leer otras versiones, otros autores, otras fuentes, confrontar con la realidad, con otras épocas, con las diversas culturas. A esto se llama intertextualidad, es el diálogo de un escrito con otro escrito, con otro autor, con otro lector, con otra ideología. Así se impide el dogmatismo pues la confrontación de ideas posibilita el surgimiento de la actitud crítica, ya que se consideran diversos puntos de vista y el lector ya documentado toma una opción y tiene ideas para sustentar su decisión.

En términos más concretos es ir más allá del MODULO dado por el INSED, visitar las bibliotecas, las páginas web especializadas, hablar con especialistas, ver cine y videos documentales, leer revistas especializadas, asistir a conferencias, estar preocupado por el avance de los procesos sociales, políticos, económicos, académicos, etc.

6- Sistematización de la información.
Aspecto del que dan cuenta los numerales: 23, 27, 33, 47, 48, 49. Un puntaje bajo en estos aspectos indica dificultades para sintetizar y organizar la información contenida en un texto. En estos casos hay ausencia de criterios para diferenciar lo importante de lo secundario, los conceptos de las opiniones, lo general de lo particular, todo parece sencillo o todo parece complejo.

ALTERNATIVAS: Aprender a clasificar las ideas, los temas, los conceptos. Tomar apuntes en forma organizada, utilizar nomencladores, numerales, viñetas para señalizar la información, utilizar títulos y subtítulos. La información, los temas, los conceptos se pueden organizar siguiendo diversos criterios: orden lógico, orden cronológico, orden espacial, orden de importancia, orden causa efecto, orden de lo general a lo particular, o viceversa, por aspectos o dimensiones (social, político, económico, cultural, psicológico, jurídico, religiosos, local, regional, nacional, internacional, lo humano, lo espiritual, lo material, lo animal, lo racional, lo irracional, lo real, lo ficticio). Cuando hay mucha información se identifica cada segmento con un tema o con un código (letra, número o color), luego se agrupan los diversos temas identificados y se buscan conceptos amplios que los incluyan, Así se simplifica el manejo de grandes cantidades de información.

7- Desarrollo del Pensamiento.
A este importante aspecto corresponden los numerales: 14,16, 21, 22, 28, 29, 31, 35, 39, 41, 44, 45, 46, 50. Si su valoración no le favorece en estos aspectos, sus procesos de pensamiento crítico no son sobresalientes. Al leer y al escribir las personas ponen en acción su capacidad de pensar, este es un proceso intelectual complejo, no es algo mecánico, implica ser propositivo, identificar puntos de vista, opiniones, argumentos, saber defenderse con ideas o controvertir a otros con planteamientos novedosos, sustentados. Ser reconocido como persona de pensamiento propio, autónomo.

ALTERNATIVAS: Superar la idea de leer como excelente pronunciación de las palabras y las oraciones de un escrito. Entender la lectura como proceso de pensamiento y expresión de ideas e ideologías. Leer es un diálogo entre el autor y el lector para construir un pensamiento. Uno como lector le aporta al texto sus saberes previos, sus comprensiones y experiencias anteriores para darle sentido. El pensamiento se desarrolla si establecemos relaciones entre las ideas del texto, entre ellas y la vida, también con la realidad, con otros temas, con otros escritos. Así diferenciamos los hechos de las opiniones y los argumentos de las valoraciones superficiales. Pensar es preguntarnos por el por qué y el para qué de las cosas, y de las ideas. Ver o prever las causas y consecuencias de cada situación, los intereses que están implícitos en todo, las ideologías que nos influyen, ver lo invisible, interpretar el silencio, lo ausente, lo no dicho. Cuando se hace preguntas es porque está pensando y cuando no tiene preguntas es porque está haciendo una tarea por encargo, en beneficio de otro, no tiene interés en transformarse ni en transformar la realidad. No piensa solo hace lo que otro le indica.

La escritura también es un acto del pensamiento, quien escribe está pensando. Pero en el sentido tradicional la escritura es fundamentalmente caligrafía y buena ortografía, es decir el interés es la forma, exclusivamente. Otros piensan y redactan y quienes tienen buena letra copian al dictado las ideas. Si se asocia escribir con pensar se le da importancia al contenido de la redacción de un escrito y también a la forma de su presentación. Pero lo más importante es saber qué escribir, cómo estructurar el desarrollo del escrito, cómo sustentarlo para hacerlo creíble.